Miércoles 4 de Mayo del 2016
No he tenido más remedio, como todos los años, que fumigar los árboles frutales y las habas. Lo he hecho con aceite de parafina, es el único que se permite en agricultura ecológica, porque no hace daño ni a las abejas ni a los lepidópteros, más adelante le daré otra rociada, pero esta vez con jabón de potasa, aunque tengo la esperanza de que con ésta se mantengan a raya los pulgones. !Que no los quiero eliminar¡
sólo mantenerlos a raya.
